Los buenos modales y la buena educación de las personas no está en el estrato social, ni en el nivel económico de cada uno. Ser educado está en los valores inculcados en nuestros hogares.
Saber saludar, sonreír, tener un buen gesto con las personas, decir gracias, buenos días, hasta luego, con permiso, entre otros, son algunas señales de que una persona es educada. Y ser educado no significa tener dinero, vestirse con ropa de marca, ni a la moda, tampoco es ser refinado, ni saber manejar los cubiertos en la mesa. Ser educado es una persona que, con sus buenos modales, inspira y genera respeto.
Cuando una persona es educada, debe serlo con todo el mundo y en todo momento, ya sea con sus empleados, sus jefes, sus vecinos, familiares, amigos y compañeros, y de este modo, se pueda trasmitir el ejemplo a otras personas y contagiarlas de la buena educación y los buenos modales para que convivamos en un mundo mejor.


